Palccoyo ofrece no una sino tres montañas de colores, además de un bosque de formaciones rocosas y amplias vistas de la cordillera Vilcanota. La caminata es corta y suave, perfecta para quienes quieren los colores sin el esfuerzo de Vinicunca.
También es un lugar mucho más tranquilo: aquí compartirás el paisaje con alpacas y algunas familias locales, no con multitudes.